21 de septiembre de 2010

Escondido

Escondido en el humo,
curando los sinsabores,
pudo retener el tren
con palabras ya en desuso
perdidas en los rincones.
"Te quiero, ángel de otoño
no me hagas verte partir,
no te hagas verme morir."



- Por los pelos, pena por los pelos...
- Es cierto. Al final buscando buscando...
- Se encuentran las palabras guardadas tras los muros.

3 comentarios:

Torcuato dijo...

...no te hagas verme morir.

Me encanta.
Un abrazo

Dyhego dijo...

Si es que hasta el amor puede parar un tren...
Aprende, pena...
Salu2.

claudia dijo...

En el poema, hasta las palabras en desuso pueden ser una barrera para parar el tiempo.muy interesante. saludos