25 de abril de 2011

Una noche loca en el Caribe

Se inclina a la orilla del otro lado de la cama asomando medio cuerpo fuera. Por fin encuentra el calcetín. Se lo pone. Imposible que haya crecido tanto el pie en una noche. Loca, pero una. Los dedos doblados en el talón tratan de buscar asiento. Fuera de nuevo. Varios golpes al aire hasta que logra desplegarlo del todo, cual bandera pirata (en forma de L), el calcetín al viento de este su mar. También del Caribe. Los dedos, el calcetín, se engullen, se engullen..., el meñique dolorosamente no. Rectifica, estira un poco más el calcetín y lo vuelve a intentar. Esta vez todos se abren camino alocadamente, en caída libre, evitando el talón con un giro maestro hasta que se encuentran acomodados al fondo. El talón también. Como un guante. El ojo es quien delata. Las costuras en forma de T dejan claro que el calcetín está al revés. Fuera de nuevo. Los dedos expuestos a su mirada se mueven marcando a ritmo de clave una guaracha... ¡Ya está! Maria Cristina, por fin me acordé de cómo se llama...


- No se sabe lo que se va a encontrar una al final del camino.
- Pena, creo que las cosas se encuantran por el camino más bien.

11 comentarios:

Kum* dijo...

No es fácil escribir maravillas de cosas tan cotidianas (me refiero al calcetín, no a desconocer el nombre de quien durmió a tu lado...).

Una delicia.

Pena, nunca es el final del camino... o casi.

Besos sin calcetines (palabra).

Pd: ¿te cuento un secreto? Te llevas el concurso de Tor. verás...

Anita Dinamita dijo...

Buenísimo, me recuerda a Cortázar y el jersey.
Yo creo lo mismo que Kum*, si no tiempo al tiempo...
Abrazos

Sandra Montelpare dijo...

jajja Anita yo también me acordé de "No se culpe a nadie" pero me gustó tanto eso de "...el calcetín al viento de este su mar", tanto! Bellísimo!!

Su dijo...

Intenté leer despacio para ir pillándolo todo, pero después pensé, no, mejor leer fluido, sin intentar captar detalles sino la imagen general que se me quede.

Eres maravilloso, Bicefa. Bueno, al menos tus textos, jaja.

Me ha encantado.

Besos

Luisa Hurtado González dijo...

Es sencillamente fantástico. Y es difícial expresar lo fantástico con palabras, muy difícil, al menos para mí.
Un beso encantado (a pesar del olor a pies tan inevitable en esta ocasión)

Paloma Hidalgo dijo...

Qué bueno!! Es de los que dejan además de una sonrisa en la cara, una huella bien definida-meñique incluido-en la memoria.

Un abrazo con o sin tufillo, eso lo dejo a tu elección.

Paloma

Patricia dijo...

Veo que somos varias quienes recordamos a No se culpe a nadie.
Y a Pena le diría lo mismo que Kum*, imposible conocer el final del camino.
Es más, quizá ni siquiera exista un final.

Bravo Bicefa!!!

Puck dijo...

jajaja me gusta esa insistencia en ponerse correctamente el calcetín, yo directamente me hubiera ido descalza jajaja
Saludillos

Liliana G. dijo...

Medio dormidos nos pasa a todos otro tanto, no embocamos una. Eso sí, si es después de una noche loca, tardaremos mucho más :)

Buenísimo, Bicefa.

Besotes.

montse dijo...

O de cómo haciendo algo simple como ponerse un calcetín acabas recordando algo.

Octavius Bot dijo...

Peleas cotidianas genialmente descritas.

Un abrazo

Octavius Bot