19 de abril de 2011

Su gran número final

Johnny The Baptist no solía andarse con milagros. No porque no tuviera el poder, que como sobrino y primo  de Dios en primera y segunda persona, andaba sobrado de él. Era que no le apetecía, que prefería ser querido por sí mismo. Y menos en mañanas como éstas de primavera, en las que el sol cortaba las aguas del Jordán y los reflejos ya eran suficientemente brillantes per se. Ese día, que sí ya nos está llegando el calor, que si este agua es curativa, que si ahora te salpico..., en fin, que se dejó llevar. Y al final se cumplió la profecía de su madre, Liz The Cousin: "Hijo mío, tu problema son las mujeres, que te hacen perder la cabeza"


- Supongo que de algo haya que morirse...
- Alegría, yo creo que hasta sin motivos pasa.

5 comentarios:

Dyhego dijo...

BICEFA:
¿Por qué siempre dibujan o esculpen a san Juan de una forma un tanto amariconada? Me da hasta pesambre y todo.
Salu2.

Sucede dijo...

Es San Juan o Bisbal??? jajaja
muy bueno bicefa!!

depropio dijo...

Pobre hombre, toda la vida haciendo el trabajo sucio para que llegue uno de fuera y se lleve la fama...

Elysa dijo...

¡Vaya vida! Servir sólo de presentador del Gran Protagonista...
Muy bueno, y... ¿lo del índice? ¿qué señala?

Anita Dinamita dijo...

Muy de Semana Santa... aunque llegue tarde :) (yo)
Abrazos