24 de febrero de 2011

Pelones

Con cara de papel arrugado cerró la puerta de la oficina. Cogió el ascensor directo a la puerta de su coche. "Ya voy, ya voy. Me he entretenido como nunca, lo siento". En diez minutos estaba en los pasillos de Hospital Infantil y su eterno olor a colegio. Un dedo martilleando un reloj impacientemente que respondió encogiendo los hombros. Una sonrisa, como siempre, disculpó su retraso. Sentado ante es espejo se miró la calva. Su única huella. Se ajustó la bata de colores. Un último repaso a la sonrisa y a su nariz colorada. Tomó la guitarra y... ¡¿Cómo estchán ustchedesssshhh?!



- Me gustan los payasos, aunque no tengan vocación.
- Alegría, lo que daría yo por una sonrisa...
- Tienes la mía.

16 comentarios:

MJ dijo...

Nada hay más gratificante que la sonrisa de un niño.
Una historia enternecedora donde los gestos adquieren suma importancia. Me ha encantado.
Un saludo.
MJ

Dyhego dijo...

BICEFA:
A veces es muy difícil arrancar una sonrisa. Benditos sean los que lo logran.
Salu2

Kum* dijo...

Es dura la profesión de payaso, aunque se tenga vocación. Pero... hay alguna que no lo sea?

Hoy vuelves a regalarnos frases llenas de belleza y de ideas igualmente bellas. No es un decir. Empieza a ser una dulce costumbre.

Hoy los tres estáis de antología. Como de costumbre.

Besos con arrugas.

Sandra Montelpare dijo...

Es de luxe este relato y eso que me dan profunda tristeza los payasos, Bicefa!

Maite dijo...

Precioso, me ha encantado cada detalle, ese golpear el reloj con el dedo por el retraso, ese batín de colores, como das la pista con lo de la calvicie, la nariz roja y por fin, esa estupenda frase con ese deje de lengua de trapo que todos los de una generación (no espontánea) reconocemos a la perfección. Y además, hoy es súper tierna la conversación pena/alegría, yo creo que ahí están saltando sentimientos que van más allá de la amistad ;) Besos

Patricia dijo...

Admiro a aquellos que se atreven a lo que mi talla no llegaría. Oficiar de payaso con dignidad no es algo que pueda hacer cualquiera.
Bello y tierno micro

Torcuato dijo...

Muy emocionante.
Un abrazo.

Anita Dinamita dijo...

Precioso, a mi me has sacado una sonrisa triste ¿servirá igual? Las de esos niños, no son sonrisas tristes, son risas con ganas de reír y de vivir
Abrazos

Su dijo...

Qué bonito... Nunca he sido mucho de payasos, siempre pensaba ¿cómo se sentirán realmente detrás de esa máscara? Yo sí lo veo auténtica vocación.

Pena y alegría... puro amor ¿Qué más decir?

Abrazos sonrientes

su dijo...

Sacar sonrisas a quien sea siempre es hermoso, pero cuando se obtienen de aquellos que sufren... eso debe de ser lo mejor del mundo.
Un beso.

Anónimo dijo...

Estoy segura, que el público protagonista de este payaso, estaba formado por mucho pelones.

Martes.

Qué bonito!!!

Bsos.

Paloma Hidalgo dijo...

Una delicia, recordar que existen personas así siempre es bueno. Un abrazo

Manuel dijo...

La risa libera el alma. Los que no saben reirse enferman de soledad.

Artistalight dijo...

Porqué eres tan tierno a veces? Un besito para ti!

L.N.J. dijo...

Tienes la mías por este relato tan bonito, mi sonrisa, digo.

Besos, para esa sensibilidad que has derrochado.

L.N.J. dijo...

Perdón lo he puesto en plural como si fueran carcajadas, se me fue la mano con la "s".