4 de agosto de 2011

Esa calma...

Tuve miedo cuando cesó el vendaval.
Mientras el viento soplaba, todo parecía tener sentido. Las formas eran modeladas imprevisiblemente. Su susurro ensordecedor me sacó de la apatía. Cuando todo paró, tomé mi mecedora y aparté los restos del desastre y me puse a fumar mi pipa en el porche de la casa, mientras caía el sol de otoño y se desparramaba entre los castaños. Esos de las sombras alargadas.


- Pena, tu culo tiene muy mal asiento...
- Tres patas son aceptables, cuatro dan estabilidad, cinco son inamovibles como anclas.

4 comentarios:

Sibreve dijo...

..."mientras caía el sol de otoño y se desparramaba entre los castaños. Esos de las sombras alargadas." Qué bueno, bice.
Por cierto, gracias por lo que me toca. Ahora leo mejor. :D
Abrazos aventados.

Anna Jorba Ricart dijo...

Mientras rugia el viento que rompió el silencio tenias su compañia...al parar uno se queda solo consigo mismo.

Puck dijo...

Me encanta esa frase de inicio. A veces la calma, la tranquilidad, el silencio, dan mucho miedo. Y esa explicación de las patas es genial jeje
Saludillos

montse dijo...

Pena está que se sale con ese recuento de patas.

http://paqueteria.correos.es/concursofotografialiteratura/

Por si te apetece. Saludos.