10 de diciembre de 2010

El rey del mundo

La Madre, mujer sabia donde las haya, a falta de cariño y de bienes materiales, me dejó como legado un consejo: "Con los brazos abiertos, en cruz, y con los dedos bien separados, así es como tienes que ir por la vida" Tremendo consejo Madre, pensé, si es que un niño de tres años puede pensar algo para dentro. Con el tiempo fui haciendo gestiones con este legado y me di cuenta de su gran valor. Empecé a extender mis brazos y mis manos, dejando que el viento corra entre mis dedos y cree corrientes nuevas. Que el agua empape mis manos y me haga cosquillas. Que se ensucien mis dedos con las paredes, tanto como las limpio al, apenas, rozarlas. Los brazos abiertos, que es como abrazan y sienten cariños. Para asir y sujetar y apoyarse a los seres queridos. Para sentir el calor que desprende la tierra en verano. Para dejar que se enreden en ti las sensaciones y los problemas terminen fluyendo.
Y para sentir, como ahora siento en la proa de este enorme barco este viento tan gélido.


- Pena, no puedes evitarlo, reconoce que tienes un humor raro...
- Vale, es cierto, pero ya sabes que se me mezclan las ideas, y terminan saliéndome estas cosas.
- Esto tuyo se llama pensamiento divergente.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Humor raro? yo diría un humor especial, que a mí me encanta.

Su dijo...

Precioso...

Abrazos con los brazos bien abiertos... y después cerrados, claro.

Anita Dinamita dijo...

Abrazos abiertos para acoger... qué lindo! Aunque sea el viento gélido.
Un abrazo pues

Sibreve dijo...

¿Se sentía el rey del mundo? Muy bueno :D

Patricia dijo...

Los brazos abiertos acogen, invitan. No importa el viento, los brazos abiertos se la aguantan.
Por cierto, el giro final hacia lo fantástico, un golazo.

Besos.

Kum* dijo...

Precioso, Bicefa. Muy bueno el humor negro del final.

Abrazos.

Artistalight dijo...

Sí que sabía tu madre :) sentir los brazos como alas, los dedos como plumas, y volar...enredado en las sensaciones y sintiéndolas fluir a través. He sentido el poderío y la fuerza de ir en la proa de la vida, pocas veces...pero lo he sentido. Hermosísimo relato !!

Maite dijo...

Bonito micro bicefa. Me ha gustado esa imagen de titanic, es una de las mejores de la peli. Un abrazo

Liliana G. dijo...

La sabiduría de Madre no reconoce horizontes que acaben en los ojos de su niño, y con justa razón. Su legado le ha abierto las fronteras, junto a los brazos, para acaparar en un abrazo a la vida misma, con su calidez y también con su viento gélido, siempre hay tiempo para entibiar el corazón.

¡¡Bellísimo, Bicefa!! Sencillamente encantador.

Un besote grande.