1 de diciembre de 2011

Días después del que descansó

Sonó el despertador. Pudo no hacerlo. Se levantó y desayunó. Había qué y por qué.

No sonó el despertador. Se levantó tarde y desayunó rápido. Había qué y por qué: Tenía prisa.

No sonó el despertador. No se levantó ni desayunó, porque Dios, que estaba ocioso, desató su aburrimiento sobre él.

Supongo que ahora entienda el porqué de que el que no despertó, que soy yo, pague este anuncio. Me va el libre albedrío en ello.

"Se busca planeta idóneo para prácticas y reciclaje de un Dios creativo con mucho tiempo libre"


- Pena, te va a castigar Dios por lo que cuentas...
- Tienes demasiado tiempo libre Alegría y no sabes en que dar.
- Eso y periodo de abstiencia creativo. No puedo evitarlo.

1 comentario:

carlos de la parra dijo...

Se pone su expediente en espera junto con los de trámites para salvación por medio de Dioses personales, que lo salven a uno, á falta de poder salvar a la humanidad.
¿ Seremos acaso algo a nivel de gusanos, pero que nos hemos sobrevaluado?
Llego a pensar que los filósofos y pensadores nos inlaron el ego más allá de nuestra conveniencia.